Con tantas herramientas de backup, la gente se olvida muchas veces de la manera más simple de hacer copias de seguridad (si no se olvida directamente de las copias de seguridad por completo): los directorios del sistema operativo. Copias el directorio con todo su contenido, ya tienes una copia de seguridad.

Para tener aún más seguridad conviene guardar las carpetas de copia en otro disco duro o mejor aún en otro ordenador, para que su vida no dependa de la supervivencia del mismo disco que el original.

Yo uso incluso dos carpetas de backup. Uno se llama “Backup” y guarda copias enteras de carpetas. Las suelo numerar de forma secuencial, por ejemplo “Imágenes 1”, “Imágenes 2”, “Imágenes 3”, “Archivos de programas 1”. La fecha de modificación de la carpeta ayuda a saber cuál es la copia más vieja cuando hace falta liberar espacio.

Como no es tan fácil copiar la carpeta de documentos de Windows por tantos ficheros de sistemas que contiene, conviene guardar sus propios ficheros en una subcarpeta de “Mis Documentos” en que sólo tú guardas cosas (y no el ordenador). Para la carpeta “C:\Windows” siempre he preferido usar el sistema de Backup de Microsoft Windows mismo. Es una carpeta delicada y supongo Microsoft sabrá como restaurar datos ahí. El fichero que genera puedes guardar igualmente en la carpeta “Backup”. Si la marcas como comprimida, entonces tienes un dispositivo de backup rápido y comprimido.

Mi otra carpeta de copias se llama “QuickBackup“, donde guardo el trabajo del día o ficheros destinados a la papelera pero en que yo mismo quiero decidir cuando desaparezcan físicamente del disco duro. Las subcarpetas tienen nombres como “2010-06-01”. Es fácil saber de qué día son, no hace falta herramienta adicional para restaurar los ficheros y siempre sabes cuales son las carpetas más viejas a la hora de borrar copias antiguas. Normalmente borro las carpetas tras dos a cuatro meses – un tiempo en que ya no me acuerdo que guardé entonces.

Así, antes de pagar mucho por un sistema de copias de seguridad simplemente usa el disco duro de tu ordenador viejo.