Si comparas las ofertas laborales para recién titulados con las de profesionales con experiencia, te das cuenta que experiencia laboral vale dinero. Mucho dinero.

¿Por qué esto es así? La informática se mueve deprisa y son los jóvenes que aportan los conocimientos de la última tecnología. Sin embargo, los técnicos se encuentran a menudo con problemas que no aparecen en ningún libro. Todo está correctamente programado, pero aún así el programa no funciona. Muchas veces el punto clave no está tanto en el saber como la intuición: un sentimiento sobre los altibajos de un ordenador que ayuda a localizar problemas en minutos donde un enfoque basado en la lógica tardaría días. Y es esta la diferencia entre un veterano y un novato.

No obstante, la intuición es también una forma de saber pero que se adquiere más por experiencia que por estudio: nuestro cerebro descubre patrones en el problema actual que se parecen a problemas pasados sin que nos demos cuenta. La inspiración a adivinar correctamente la causa de un problema es un don, pero podemos ayudarla usando una cierta metodología. No toda la experiencia se convierte en intuición. Mucha experiencia también aporta un saber adicional para situaciones particulares.

En este blog intento transmitir la experiencia de como encontrar y resolver errores o directamente evitarlo desde el principio. Lógicamente no puede ser una enciclopedia de todos los errores posibles, pero intenta afinar los sentidos para encontrar la solución.